第122篇 苏代谓燕昭王曰

出处:战国策·燕策二

语言: 中文 English Español 日本語 한국어 Tiếng Việt ไทย Русский

📜 原文(文言文)

苏代谓燕昭王曰:“今有人于此,孝如曾参、孝己,信如尾生高,廉如鲍焦、史鰌,兼此三行以事王,奚若?”王曰:“如是足矣。”对曰:“足下以为足,则臣亦足矣。然则王何不使可信者接收燕地,使廉者理财,使孝者养亲?不可,则此三行者,皆以自为也,非以为人也。且夫孝如曾参,义不离亲一夕宿于外,是故臣未尝闻曾参之养亲也,王欲用之,则莫若养亲以市名也。信如尾生高,则不过不欺人耳,王欲用之,则莫若使信者守约,而令不信者行诈也。廉如鲍焦,则不臣天子,不友诸侯,是故臣未尝闻鲍焦之为人也,王欲用之,则莫若使廉者守藏,而令贪者行赂也。此三者,皆天下之所谓贤者也,然而皆以自为也,非以为人也。今王欲建功于天下,则莫若察肖此三者,而观其所以事王也。夫士存则身尊,士亡则身卑,是故明主之使其臣也,不使得专行仁义,亦不使得专行诈伪,必也参而用之。臣闻之:明主之使臣也,使臣尽其能,而不敢擅其利;使臣守其职,而不敢专其权。是故忠臣不避死,以成君之名;烈士不避难,以成君之功。今王有东向伐齐之心,而愚臣知王之不能也。何也?以臣之明,观王之所谓贤者,皆以自为也,非以为人也。王诚能捐声色,出宫女,以娱士;散府库,积粟,以养士;卑辞厚币,以聘士;则三王者,可致也。三王致,则王之功可成矣。”

📖 白话文翻译

Su Dai le dijo al Rey Yan Zhao: «Supongamos que hubiera aquí un hombre tan filial como Zeng Shen o Xiao Ji, tan íntegro como Wei Sheng Gao, tan incorrupto como Bao Jiao o Shi Qiu, y que, dotado de estas tres virtudes, viniera a servir a Su Majestad, ¿qué pensaría?» El Rey Yan Zhao respondió: «Con ello bastaría.» Su Dai replicó: «Si Su Majestad lo considera suficiente, yo también lo considero suficiente. Pero, siendo así, ¿por qué no envía Su Majestad a un hombre íntegro a recibir las tierras de Yan, a un hombre incorrupto a administrar las finanzas, y a un hombre filial a cuidar de sus padres? Si esto no es posible, entonces estas tres virtudes son medios para provecho propio, no para servir a otros. Además, la piedad filial como la de Zeng Shen, por rectitud, no abandonaría a sus padres ni una noche para estar fuera; por eso nunca he oído que Zeng Shen pudiera dedicarse a servir a un soberano. Si Su Majestad desea emplearlo, más le valdría dejar que los filiales cuiden de sus padres para ganar fama. La integridad como la de Wei Sheng Gao no es más que no engañar a otros; si Su Majestad desea emplearlo, más le valdría confiar los pactos a los hombres de palabra y dejar las estratagemas a los que no la tienen. La incorruptibilidad como la de Bao Jiao consiste en no ser súbdito del Hijo del Cielo ni trabar amistad con los señores feudales; por eso nunca he oído que Bao Jiao pudiera hacer algo por los demás. Si Su Majestad desea emplearlo, más le valdría encomendar los graneros a los incorruptos y las dádivas a los codiciosos. Estos tres hombres son los que el mundo llama virtuosos, y sin embargo todos buscan su propio provecho, no el servicio a otros. Ahora Su Majestad desea establecer su mérito en el mundo; más le valdría examinar con cuidado a estas tres clases de hombres y observar cómo sirven a Su Majestad. Cuando los hombres de mérito existen, uno mismo se engrandece; cuando desaparecen, uno mismo se envilece. Por eso el soberano esclarecido emplea a sus ministros sin permitirles practicar exclusivamente la benevolencia y la rectitud, ni tampoco exclusivamente el engaño y la falsedad; ha de combinarlos. He oído que el soberano esclarecido emplea a sus ministros haciendo que agoten sus talentos sin atreverse a acaparar beneficios; que cumplan estrictamente sus deberes sin atreverse a concentrar el poder. Así, los ministros leales no rehúyen la muerte para consumar la fama de su señor; los hombres esforzados no evitan las dificultades para llevar a cabo la obra de su señor. Ahora Su Majestad abriga el propósito de atacar a Qi hacia el este, y este humilde servidor sabe que no podrá lograrlo. ¿Por qué? Por lo que observo, los que Su Majestad llama virtuosos son todos para su propio provecho, no para servir a otros. Si Su Majestad pudiera renunciar a la música y a las mujeres, liberar a las damas del palacio para alegrar a los hombres de mérito; distribuir los tesoros de los almacenes y acumular grano para sustentarlos; emplear palabras humildes y presentes generosos para convocarlos, entonces la obra de los Tres Reyes podría realizarse. Si la obra de los Tres Reyes se realiza, la gran empresa de Su Majestad quedará consumada.»

💡 商战启示录

Esta reflexión de Su Dai apunta directamente al núcleo del dilema en la gestión del talento: muchos de aquellos que aparentan poseer tanto virtud como capacidad suelen orientar su lealtad y destreza hacia el cultivo de su marca personal, más que hacia los objetivos de la organización. En la guerra comercial moderna, las empresas con frecuencia confunden a las "estrellas de alto rendimiento" con los "colaboradores de alta lealtad organizacional". Tal es el caso de un gigante tecnológico que reclutó a un "ejecutivo de aterrizaje" a costa de una inversión cuantiosa: currículum brillante, excelente reputación en el sector, pero que, una vez incorporado, priorizó la consolidación de su influencia personal, llegando incluso a llevarse consigo al equipo central para fundar su propia empresa. El rey Yan Zhao se enfrentaba precisamente a este tipo de riesgo: el "capital moral" de la piedad filial, la confiabilidad y la integridad podía ser utilizado como moneda de cambio para negociar un mejor precio. La solución que propone Su Dai reside en "examinar y emplear con discernimiento": no rendirse ante una virtud única, sino establecer un mecanismo de "correspondencia entre capacidad y posición, y equivalencia entre autoridad y responsabilidad", de modo que las aptitudes del empleado generen valor organizacional en su puesto concreto, y no una plusvalía personal. Por ejemplo, el sistema de "CEO rotatorio" de Huawei permite aprovechar las fortalezas individuales mientras que, mediante la institucionalidad, se previene la privatización del poder; Alibaba evalúa por separado la "integridad" y el "desempeño", evitando que la autoproclamación moral se convierta en un punto ciego de la gestión. La lección más profunda es esta: el arte de emplear personas del líder debe seguir el principio de Su Dai: "hacer que el súbdito despliegue plenamente su capacidad sin atreverse a apropiarse de los beneficios en exclusiva", vinculando el interés personal con los objetivos organizacionales mediante incentivos accionarios, autorización basada en proyectos y auditorías transparentes. El verdadero talento no es un dechado de perfección moral, sino aquel que, dentro del marco de las reglas, es capaz de crear valor añadido.