Aprovecharse del fuego para robar. Su significado literal es robar aprovechando que alguien tiene un incendio. Se usa como metáfora para describir a quienes, cuando otros enfrentan peligro o dificultades, buscan obtener beneficios indebidos. Este modismo proviene del quinto estratagema de "Los treinta y seis estratagemas", cuyo texto original dice: "Cuando el enemigo enfrenta grandes desastres, aprovecha la situación para obtener ventajas; lo firme vence a lo blando", lo que significa que cuando el enemigo atraviesa graves dificultades, se debe aprovechar para atacar y obtener la victoria. En el ámbito militar, se refiere a atacar cuando el enemigo está en crisis; en la vida cotidiana, se usa mayormente en sentido peyorativo, para describir a aquellos que, cuando otros sufren desgracias o dificultades, no solo no extienden una mano de ayuda, sino que además arrojan piedras sobre el caído y sacan provecho de la situación. Sus contextos de uso son comunes para criticar conductas inmorales en la competencia comercial, el egoísmo en las relaciones interpersonales o la política de poder en las relaciones internacionales. Su carga emocional es intensa, con un evidente matiz de condena y desprecio, sugiriendo que quien actúa así carece de límites morales, se aprovecha de la desgracia ajena y resulta sumamente despreciable. En cuanto al trasfondo cultural, refleja la importancia que la moral tradicional china otorga a la "benevolencia y rectitud", oponiéndose a beneficiarse a costa del perjuicio ajeno.
📝 Ejemplo
{
"1": "La empresa acababa de declararse en bancarrota cuando algunos acreedores, aprovechándose de la crisis, empezaron a presionar al jefe para que pagara de inmediato, exigiendo incluso que saldara la deuda con bienes personales.",
"2": "Tras el terremoto, algunos comerciantes sin escrúpulos, aprovechándose de la situación, multiplicaron por varias veces el precio del agua embotellada."
}